En primer lugar ¡¡¡FELICIDADES!!! El conformar un hábito -independientemente de ser considerado como bueno o malo- es trascendental, va a cambiar indiscutiblemente nuestro futuro. Es por ello que resulta tan importante ubicar nuestros hábitos. En tu caso, ¡ya tienes uno!, el de ¡AHORRAR! Personalmente, lo considero muy bueno, pues creo que nadie se ha quejado de tener un dinerito adicional.

Ahora, ¿qué hacer con ese ahorro? Bueno, aquí viene lo mejor:

1. Pregúntate ¿por qué decidiste ahorrar?, ¿tenías un fin? En caso que sí tengas un fin, sigue leyendo, de lo contrario, salta hasta el punto 4.
2. ¿Planeas obtener ese fin en un periodo de tiempo entre 1  y 2 años? Si la respuesta es sí, continúa leyendo, de lo contrario, ve al punto 3. En este caso, lo recomendable es meterlo en un instrumento de bajo riesgo (éste no es el colchón, porque aunque no lo creas, no es el más seguro). Busca apoyo de un experto en el tema para que te asesore en cuanto a tu meta corto plazo y tomes la mejor decisión.
3. Si tu meta está entre 5 y 10 años, quizá los instrumentos de renta variable sean más benéficos para ti (esto me tomaría todo un día explicarlo, pero lo más recomendable es que busques un asesor y que te explique, en base a tu objetivo, cuál es el mejor instrumento para ti).
4. Ya que no has visualizado un fin en particular, te recomiendo que diversifiques. Esta palabra la escucharás mucho en el lenguaje financiero. En realidad significa “dividir” o poner los huevos en diferentes canastas, como se dice en palabras más comunes. Si te preguntas ¿por qué hacer una división de mi ahorro si entre más dinero pongo en una inversión, más dinero me genera?, te puedo responder que tienes razón, peeero, como no tienes en mente el fin, puede venir en cualquier momento uno en el cual quieras gastar tu dinero. Mi intención aquí es prevenirte de ti mismo. Puedes dividir en 3 tus recursos: una parte para emergencias o imprevistos, la otra para mediano plazo y la última para largo plazo, de esta manera, cualquier fin que te llegue va a estar contemplado. Nuevamente recomiendo que te acerques con un experto para que te ayude a diversificar tu dinero y puedas tener acceso a diferentes rendimientos, unos de renta fija y otros de renta variable. Otra vez estos términos raros, digamos que en términos mortales, que sea un rendimiento fijo por contrato y el otro no es fijo es como lo dice el nombre variable, en este último puedes generar mayor rendimiento, siempre y cuando sea en plazos largos, de otra manera no lo recomiendo.
Entonces, para ser más claros no dejes parado tu dinero, por que eso sólo te hará perder, pues la inflación le pegará y para lo que hoy te alcanza, en un futuro ya no será suficiente. No tengas miedo de mover tu dinero, sólo infórmate bien para tomar mejores decisiones.

Quiero ser reiterativa en algo que considero vital: ¡consulta con un experto! aunque te cobre.

Cuando nos duele un diente, vamos con un experto, el dentista y nos cobra la consulta; cuando se nos descompone el coche, vamos con el mecánico, y también nos cobra. Entonces, por qué cuando necesitamos ayuda en finanzas personales, le preguntamos a la mamá, abuela, tío, etc. Si ellos no son financieros, no vale la pena que les preguntes. Lo más probable es que busquen darte respuesta con base en sus experiencias y en lo que ellos creen conveniente, pero si no han tenido experiencias, probablemente te dirán algo basado en sus miedos.  Es como preguntar: oye mamá, parece que el auto está tirando aceite y recibir una respuesta: mmmm… pues hay que poner un periódico abajo para que no manche el piso.

Como te podrás dar cuenta, esto no te conviene porque no te lleva a obtener la información que requieres para atender tu necesidad.